Amy Winehouse no para. Y no precisamente de darnos alegrías. Hacía bastante tiempo que no la veíamos encima de un escenario. Y la hemos visto, pero… lo suyo ha sido visto y no visto.
Todo sucedió en el Festival de Jazz de Santa Lucía. En pleno Caribe, un lugar ideal para su reaparición… ¿o no? Ya sabemos que la zona es propensa a tormentas tropicales, pero ya es mala suerte: resulta que por culpa de la tormenta hubo un problema con el suministro eléctrico que acabó repercutiendo en el sonido. Según fuentes oficiales, esta es la razón por la que Amy suspendió su actuación.
Pero por otro lado están las fuentes no oficiales, que aseguran que Amy se hartó de escuchar los abucheos de algunos miembros del público, que observaban estupefactos como la cantante se tambaleaba (y no precisamente al ritmo de la música) y se equivocaba en las letras… ¡de sus propias canciones!
Y no solo eso. Remató la faena despidiéndose de una forma un tanto especial: “¡que os den!”
Desde luego, su actuación fue breve, pero no se puede negar que ha dejado huella.
Foto de flickr








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