
Amy Winehouse ha tenido que entregar las mascotas con las que vivía, a un refugio de animales.
La cantante que compartía su hogar con once gatos, a los cuales no podía atender, tuvo que librarse de ellos. Lo peor de todo es que los animalitos habían tomado el control total de la casa y nadie podía dominarlos.
Amy, que no se encuentra pasando un buen momento en su vida, sobre todo después de pasar problemas de salud en la última navidad, ahora también, se ha quedado sin sus mascotas.
Según dicen algunas fuentes del diario ‘The Sun’, “(los gatos) se subían y trepaban por todas partes, se reproducían y estaban totalmente fuera de control”. Ante este problema Amy decidió llamar a un refugio de animales y pedir que se llevaran a sus mascotas. “Estaba muy preocupada porque les quiere muchísimo, pero tuvo que renunciar a ellos”.
A pesar de lo difícil que le resultó tomar esta determinación y dar este paso, no fue la primera vez que la cantante ha tenido que tomar este tipo de decisiones, ya que recientemente le regaló dos de sus gatos a Dionea, su ahijada.
Vía y Foto Europapress







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