Britney Spears es una caja de sorpresas. Después de su brillante etapa como la “princesa del pop”, la cantante ha atravesado épocas de su vida mucho menos positivas (como cuando se rapó la cabeza, como cuando la vimos conduciendo con su hijo encima sin cinturón de seguridad ni nada que se le pareciera…).
Ahora parece que está algo más centrada, y que ha encontrado el amor. Pero los excesos pasan factura, y ya no puede presumir de tener una legión de fans tan incondicionales como hace tiempo.
La prueba es lo sucedido en uno de sus últimos conciertos que se celebraba en Londres. Britney Spears cantaba en el O2 Arena, pero el número de entradas vips que había preparadas apenas se habían vendido. Así que los promotores del espectáculo no tuvieron más remedio que inventar una estrategia para dar salida a las entradas que había a un precio de 100 libras.
Al final, decidieron venderlas por 2 libras (un poco menos de 3 euros, es decir, casi regalarlas) en unapágina web que está especializada en la venta de tickets.
Por cierto, las vendieron casi todas. Pero la imagen de Britney no ha salido muy bien parada de este acontecimiento, ¿no?
Foto de flickr








[...] pero lo que es seguro es que en esta recuperación han habido demasiados altibajos tales como su venta de entradas a menos de 3 euros o la muerte del mismísimo “Rey del Pop”, Michael [...]