Las últimas apariciones públicas de Kate Moss, así como su renacer en el plano profesional, nos hacían pensar que la modelo británica había dejado atrás una etapa de su vida, la de las polémicas y los escándalos, pero no.
Kate fue la protagonista de la última gala de los premios GQ en Londres, y no precisamente porque fuera galardonada.
La revista masculina GQ homenajea cada año a las estrellas más influyentes del año. Este año la cantante LIly Allen fue elegida como Mujer del Año y la encargada de otorgarle el premio era su amiga Kate Moss. La modelo británica llegó tarde y por la puerta de atrás.
Además se puso a bailar alrededor de una columna y al quitarse la chaqueta que llevaba de una forma muy poco glamurosa, se le enganchó en la mano y la fue arrastrando por toda la Royal Opera House de Londres.
Y para terminar de rematar la jornada, Kate Moss fue grabada por una cámara mientras decía que nunca volvería a “una de estas jodidas ceremonias otra vez”.
Dime con quién andas y te dire quién eres.. Y es que el año pasado fue la ahora galardonada y amiga de Kate, Lily Allen, la que montó el espectáculo al aparecer ebria sobre el escenario e insultar a Elthon John, que presentaba la gala con ella.
Foto de starpulse.com








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