
Pues así, mal vamos. Al parecer, Lindsay Lohan quería volver a empezar, centrarse en su trabajo… Pero no sé yo. Y es que uno de sus últimos compromisos era acudir como invitada de honor al Baile de la Ópera que organiza Richard Lugner en Viena todos los años.
Pero la actriz perdió el vuelo y no acudió a la cita. Y no, no le pasó nada irreparable, ni tuvo un problema gravísimo, ni un atasco impredecible… No. Se entretuvo dando una vuelta por las tiendas del aeropuerto y perdió el vuelo.
Y eso que aun con todo, la compañía aérea le ofreció un nuevo billete, eso sí, previo pago de los 16.000 que cuesta, pero Lindsay dijo que de eso nada. El empresario que organiza el baile estaba molesto, como es lógico, aunque de todas formas, Lindsay Lohan, en teoríua, no puede abandonar EE.UU debido a algún que otro problemita con la justicia…
Vamos, que tendrá intenciones de cambiar, pero de momento…
Foto de Wolf Pangloss







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